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miércoles, 1 de abril de 2015

La tirada de la Cruz Simple (Parte I)


Hoy estudiaremos la Tirada de la Cruz Simple, basada en la tipología de Cruz Griega de brazos iguales perpendiculares que se cruzan en sus respectivos puntos medios, representando simbólicamente la unión de los contrarios con respecto a un punto central que los equilibra.

Esta es una buena tirada para responder a una pregunta concreta.
La disposición de las cartas se hace según el esquema que se indica a continuación.


Tirada de la Cruz Simple, esquema



En el brazo vertical de la cruz se colocan los arcanos que nos van a dar la información sobre el desarrollo de los hechos desde la situación inicial hasta el desenlace, correspondiendo a las posiciones 3 y 4.

Por su parte, en el tramo horizontal las cartas nos advierten cuáles van a ser los factores o personajes que actuarán como aliados o adversarios en lo referente al tema que pregunta el consultante, correspondiendo a las posiciones 1 y 2.

Será la carta que salga en posición central, la nº 5, la que nos indique cuál es la alternativa que deberá seguir el consultante para tener una resolución lo más favorable posible.

Se pueden utilizar tanto los Arcanos Mayores como los Menores. Hay cartomantes que leen las cartas de manera distinta dependiendo de si salen en posición normal o invertida. Particularmente para mí no tiene relevancia que salgan invertidas, también depende de la manera de mezclar las cartas. 


Significados de las posiciones:

Posición 1. Los Aliados
El Arcano que aparezca en esta posición será el que nos indique las circunstancias que de una u otra manera pueden favorecer al consultante en sus aspiraciones. Nos informa de las personas que se mostrarán como sus aliadas con respecto al tema que se consulta. También nos permitirá saber con qué cuenta el consultante para conseguir su objetivo y cuál es la actitud que más le conviene adoptar.


Posición 2. Los Adversarios
El Arcano que ocupe esta posición nos ayudará a descubrir las circunstancias adversas a las que tendrá que hacer frente el consultante para conseguir sus propósitos. Nos desvelará si la persona en cuestión tiene enemigos que se oponen a la consecución de sus objetivos, o incluso si es él mismo con su propia actitud el que frena la obtención de los mismos.


Posición 3. Situación actual
Este Arcano nos mostrará los motivos que mueven a la persona a realizar la consulta, indicándonos cuál es la situación actual que vive el consultante en relación a la pregunta y cómo le afecta esto en su vida cotidiana, obteniendo una aproximación a su estado de ánimo.


Posición 4. El Desenlace
Esta es una posición de  síntesis que nos indica cuál va a ser el desenlace de la cuestión formulada por el consultante y si las influencias de los arcanos anteriores se ven o no modificadas. Gracias a esta posición descubriremos si el resultado de la pregunta es favorable al consultante.


Posición 5. El Consejo, la Conclusión
El Arcano que ocupe la posición nº 5 nos sugiere qué es lo que el consultante debe tener en cuenta, cuáles son sus apoyos y cuál debe ser su actitud si quiere ver favorecidos sus intereses con respecto a la pregunta formulada.


Cómo determinar la carta nº 5 :
A mí me gusta determinar esta carta a partir de la suma de los cuatro Arcanos anteriores, reduciéndolo a una única cifra si la suma es superior a 22, pero hay personas que extraen la carta de la misma manera que han sacado las anteriores, bien siguiendo el orden consecutivo tras el corte o escogiendo las cartas una a una de manera aleatoria.

lunes, 30 de marzo de 2015

Oráculo del I CHING: El Incremento



El mensaje de la semana a través del I CHING: El Incremento (42)


Estamos acabando este mes de Marzo que anda a caballo entre el Invierno y la Primavera.

El oráculo I Chin, esta semana, nos brinda otro sabio consejo. 



El incrementto, el aumento (42)



El trigrama superior representa el Viento/Madera, lo suave y sutil pero penetrante y el inferior el Trueno, una enorme sacudida animándote a que despiertes en el despertar estacional que es la Primavera.

En la imagen aparecen dos personajes, uno adulto y otro niño. Puede tratarse de un padre y su hijo o de un maestro y su discípulo. Ambos han atravesado una pradera verde y fresca para adentrarse a una zona de arbolado más densa, más compleja y en la que hay que estar más atento.

Al dejar la montaña a sus espaldas mi interpretación es que se alejan de lo seguro y estable internándose en lo desconocido para aprender cosas nuevas, para evolucionar… en definitiva para aprender de esa fuente nada tacaña y nada selectiva que es la Naturaleza, que nos muestra su belleza y nos da sus riquezas aún sin merecerlo, nos sacia la sed y nos alimenta física y espiritualmente.

Pero cuando más lo disfrutamos los humanos es cuando la compartimos, dando un paseo por el bosque o junto a un río, llenándonos de serenidad, contemplando su generosidad, y en no pocas ocasiones descubriendo nuestras limitaciones y capacidades.

No quiero olvidarme del padre/maestro/guía que aparece en la imagen, llevando de la mano al aprendiz, (que tiene que aprender a nutrirse, crecer y desarrollarse), dando ejemplo con su sola presencia, con generosidad y paciencia, sin imponer nada pero sin soltarle la mano para que no vaya por sendas que entrañen peligro.

La Naturaleza nos deja que tomemos todas las cosas buenas de ella pero tal vez necesitemos un guía de campo para ayudarnos a distinguir qué plantas coger y cuales dejar porque no todas son buenas para nosotros. Es una manera de forjar la personalidad, distinguir lo que hay que tomar o seguir como ejemplo, de lo que hay que rechazar por perjudicial.


En esta ocasión, y para animaros a todos a aprovechar a pasear por la naturaleza en este tiempo de Primavera, os incluyo una de las fotos que he tomado en uno de mis paseos.






Una vez más, espero que esta carta nos ayude a reflexionar sobre lo que debemos incrementar en nuestras vidas, no sólo hay que aumentar en riquezas materiales sino aumentar el tiempo que pasamos con las personas que realmente nos importan y nos hacen crecer a nivel personal y espiritual, así como aprender cada día de todo lo que nos rodea.

viernes, 27 de marzo de 2015

El Mago: el inicio del Viaje


SIGNIFICADO ESOTÉRICO Y SIMBÓLICO DEL  ARCANO DEL MAGO

El Mago, El Alquimista


El Mago, en su aspecto negativo, podría representar al trilero, la figura tradicional de los mercados y de las plazas medievales, no al prestidigitador,  sino al joven iniciado en la magia y la alquimia y es el que inicia el juego y  el camino del Tarot.

El Mago pone sobre la mesa todas sus herramientas, que bien podrían haber estado en el hatillo que El Loco carga en su vagar. Podemos entender que las herramientas que para el Mago son la clave para entender el Mundo y la divinidad, para el Loco sólo eran bártulos mundanos que lo alejaban de su visión divina.

En la mesa,  en el Tarot de Marsella, aparece un cascabel rojo, residuo también del Loco, que junto a los dados aun nos recuerda que esta lámina no está exenta de un espíritu lúdico e incluso burlón, mostrando el factor azar en contra del factor destino.
El mago se cree en posesión del poder para modificar su propia historia y juega a los dados con los dioses para reafirmar su presencia en el mundo.

El Mago es un jugador, y juega con su audiencia. Como el alquimista mezcla sus ingredientes en su atanor, el Mago mezcla lo terrenal (moneda) y lo espiritual (vara) buscando la manera de enlazarlos.

Está a punto de emprender su viaje, sólo le falta acabar su fórmula.

Aunque la figura del Mago está de frente a nosotros con el cuerpo girado ligeramente hacia la derecha, (lado de la acción de las láminas), su rostro mira a la izquierda en una alusión a la reflexión antes de la acción.

Se relaciona planetariamente con Mercurio, el planeta de la mente, el razonamiento y la comunicación. Dios asignado al miércoles y protector de los negocios, especialmente de aquéllos en los que más podemos ver representado al mago, de cara al público y negociando con las personas. 


En el Tarot de Marsella empuña con la mano izquierda la vara de mando, que significa el fuego primordial, inicio de cualquier acción, mientras que con la derecha señala los instrumentos del oficio: el vaso o la copa, símbolo del elemento Agua y de la sabiduría; el cuchillo, es decir, la espada, emblema del Aire y del coraje; y los dados, que recuerdan la estabilidad de la Tierra y el poder  de la voluntad. Así recibe (izquierda) la sabiduría divina y la dirige (derecha) a sus instrumentos.



El Mago del Tarot de Marsella

   
Los colores del vestido del protagonista nos sugieren una dualidad incipiente que nos aproxima a la Sacerdotisa o arcano número dos. Como el arlequín pero con los colores rojo y azul divide su vestido, a mitad de camino entre lo espiritual y la pasión mundana. Las segundas mangas son de color oro, denotando que sus acciones están guiadas por la divinidad, aunque el Mago no parece desear verla en su magnificencia esotérica sino en la creación del mundo.

La mano izquierda, sostiene una varita que está levantada hacia el cielo, lo cual simboliza la evolución necesaria de la materia. La mano  derecha que sostiene un denario y sale de la manga roja, se dirige en cambio hacia abajo; es el espíritu que penetra en la materia. Esa comunicación con lo divino puede que sea una de las principales y más positivas características de este arcano. 


Todas las apariencias evidencian  la división de un ser, igualmente producido por dos principios opuestos, y el dominio de su dualidad por el equilibrio y la supremacía del espíritu. El sombrero recuerda la forma del signo algebraico del infinito, la lemniscata, que retrotrae a las ideas del eterno retorno. Este hecho se ve aún más marcado por la pequeña planta en forma almendrada que nace entre los pies del mago a la altura del horizonte, y que no es otra cosa sino la mandorla que rodea al arcano del Mundo (XXI) y que es el final de este Viaje circular e infinito que el Loco hace desde el Mago hasta el Mundo para luego volverlo a empezar.
 
El juglar está delante de una mesa de color marrón verdoso, indicando su carácter humano, de la que sólo vemos tres patas que podrían estar marcadas, con los signos del azufre, la sal y el mercurio, puestos éstos son los tres pilares o principios de la Naturaleza. 

Según dice Sendivogius (químico y alquimista que vivió entre los siglos XVI y XVII), “Los tres principios surgen de los cuatro elementos de la siguiente manera: la naturaleza, cuya fuerza reside en la subordinación a la Voluntad de Dios, fijó al principio que los cuatro elementos debían actuar continuamente entre ellos; por tanto, en cumplimiento de tal orden, el fuego empezó a actuar sobre el aire y produjo azufre; el aire actuó sobre el agua y produjo mercurio; el agua, mediante su actuación sobre la tierra, produjo sal. Solamente la tierra, que no tiene nada más sobre lo que actuar, no produjo nada, pero se convirtió en la nodriza o en la matriz de estos tres principios". Por eso Hermes dice: "La tierra es la madre de los elementos; de ella proceden y a ella vuelven".


En la mesa encontramos toda una serie de juguetes con los que el Mago realiza sus obras. Los cuatro palos de los arcanos menores, y a su vez los cuatro elementos, son representados por los distintos objetos. Hay una vara, monedas, un cubilete y un cuchillo, los cuales son los que representan los cuatro palos de la baraja. El puñal de la mesa nos sugiere las espadas (intelecto-aire), mientras que el cubilete de los dados nos connota las copas (emociones-agua). Los oros y los bastos los encontramos en la moneda (material-tierra) y la varita de sus manos (acción-fuego)

Con esta información sabemos que el mago tiene a su disposición todas las herramientas de la gnosis para enfrentarse a un mundo que pretende sortear y para ello reflexiona y planifica. Ya no se trata de un Loco que fluye con el Tao, sino de un joven que, sin confiar plenamente en lo Superior sino en sí mismo, se prepara para emprender la acción.

El Mago es el que inicia el juego y  el camino, el juglar no es por supuesto un mero ilusionista embaucador, sino que bajo sus cabellos terminados en bucles dorados, guarda  la profunda sabiduría del Mago y el conocimiento de los secretos esenciales.
Simboliza por tanto los tres mundos; a Dios, por el signo de lo infinito, al hombre y la diversidad del Universo, es el punto de partida con todas las riquezas ambivalentes dadas a la criatura para que alcance su destino.




En el Tarot de Rider-Waite sobre la cabeza del mago vibra la lemniscata (el signo de infinito) para indicar que sobre cada mago/hombre/mujer existe un poder infinito, sólo limitado por la mente, ya que ésta divide el saber en dos campos, lo que se sabe, representado por la cinta blanca y lo que ignora, representado por el cabello negro. 


El Mago del Tarot Rider Waite


  
El mago lleva un vestido blanco que simboliza sus raíces espirituales y una túnica roja que representa la continua actividad de los procesos conscientes. 

En su cintura aparece el ouroboros (la serpiente que se muerde la cola) como signo de la eternidad y allí donde la cabeza (el futuro) muerde la cola (el pasado) es donde se origina el eterno presente que es donde, en realidad, vive cada ser humano, en un continuo e inagotable aquí y ahora. 

El mago señala con el índice al jardín que se encuentra a sus pies, y que significa la objetivación y materialización de sus pensamientos representados por los lirios y sus deseos representados por las rosas, que representan el medio ambiente físico en el que vive, su espacio, su ahora. 

Frente al mago y delante de él se encuentra la mesa de personalidad, de la que sólo se observa una parte porque el resto es desconocida, y sobre ella se hallan las 4 elementos antes mencionados.

Sobre el mago se observa un rosal indicando que el hombre vive siempre experimentando continuos deseos. 

En la mano derecha y elevada hacia lo alto, hacia los deseos, aparece la vara de luz/conciencia/energía, indicando que sólo existe realmente en la vida de cada persona aquello a lo que presta atención y desaparece de ella todo lo que al hombre deja de interesarle. 

El color del cielo es amarillo para indicar procesos que tienen lugar en forma consciente.