RESERVA TU CONSULTA

Reserva tu Consulta de Tarot

CURSOS

Cursos

martes, 10 de diciembre de 2019

Aquelarre, la palabra inventada para justificar una masacre.


La pasada noche vi en un programa en televisión llamado “La navaja de Ockham” el reportaje titulado “Las brujas y sus aquelarres”. Lo que más me llamó la atención es cómo a raíz de inventar una cosa, en este caso una palabra, para justificar unos hechos que no eran ciertos, el paso del tiempo lo convierte en historia asumida por todos como real y verdadera.

Me he animado a escribir sobre esto para cuestionar algunas de las creencias que tenemos, en este caso sobre las brujas y en concreto sobre los aquelarres.

Según este esclarecedor reportaje la palabra  “aquelarre” no se encontró escrita antes del año 1609, apareciendo en un documento de la Inquisición por primera vez en ese año.

El término que sí existía en euskera era alkelarre, que quiere decir prado, pastizal (larre es el lugar de ganado) donde se encuentra la planta denominada alka. Alka parte del fitónimo alke, nombre vasco de la Dactylis hispánica “avena loca”, “ballueca”. Se trata de una planta utilizada como pasto.
Dactylis hispanica y Dactylis glomerata

Por el motivo que fuera, y para dar una falsa autenticidad y remarcar el origen y práctica de los aquelarres en la zona, la palabra aquelarre se inventó para justificar los hechos que posteriormente llevaron a cabo con las gentes, principalmente mujeres, acusados de brujería y contactos con el diablo.

Es una palabra que inventó la Inquisición en Logroño.

A continuación transcribimos textualmente parte de lo que se dice en el reportaje y que nos parece de gran interés:

 “El historiador danés Gustav Henningsen demostró documentalmente que el término “aquelarre” aparece por primera vez en una carta del Tribunal de Logroño a la Suprema fechada el 22 de mayo de 1609.

No es de extrañar que pasara desapercibido hasta hoy en día,
ya que todos los interrogatorios se hicieron con intérpretes, pues los acusados sólo hablaban en lengua vasca

“Aquelarre” no era un término vasco que utilizaran los habitantes de la zona, sino un invento culto de los inquisidores del proceso para intentar demostrar a sus superiores la existencia real de la secta satánica.
Según los traductores de la Inquisición, la palabra “aquelarre” se compondría de los términos “aker”, que en euskera significa “macho cabrío”, y “larre”, “prado”.

Y así fue como un inocente campo de pasto para el ganado se convertía, gracias a la retorcida mente de estos inquisidores, en “el demoníaco prado del cabrón”, lugar que, según la Inquisición, era el verdadero escenario de las juntas de brujas”.

El aquelarre - Goya entre 1797 y 1798

En este enlace podéis ver el reportaje completo.


Los odios, resquemores, miedos y venganzas son capaces de inventar palabras para someter almas y alterar la realidad a conveniencia.

Y la historia sigue.

martes, 3 de diciembre de 2019

Cómo leer Rider Waite con el método de © La Brújula Ancestral


Existe muchísima información sobre los significados de las cartas de Rider Waite. Se han escrito muchas palabras sobre sus significados a nivel esotérico, predictivo, evolutivo, psicológico, etc. Pero no por el hecho de aprenderse esos significados se llega a poder hacer una muy buena lectura de cartas. El por qué no me lo sé, pero si bastara con aprenderse los significados, todo el mundo podría hacer buenas lecturas, y no es así.

En ocasiones, saberse los significados de cada carta nos aporta una gran cultura sobre la simbología, los arquetipos, los elementos, la numerología, la cábala, los preceptos templarios, la astrología, y hasta los chakras. Pero, ¿eso puede hacer que la lectura sea precisa y aporte la información que busca todo aquel que consulta? Puedo decir, con los años que tengo de experiencia sobre mis espaldas, que no.

Entonces, ¿que es necesario? Pues en la mayoría de ocasiones, buscar la lógica de la tirada. Si aparecen muchas cartas de un mismo elemento (Oros, Copas, Espadas y Bastos), si hay mayoría de Reyes, Reinas, Sotas o Caballos, etc. Pues todo eso nos está aportando información importante y necesaria para poder emitir una buena lectura.

Vamos a diseccionar un ejemplo práctico sin pregunta alguna, porque lo que pretendemos es mostraros este modo alternativo de leer. 




Lo primero que podemos ver es que predomina el palo de copas. Y lo segundo, y curioso, es cómo se alternan esas copas con el Loco y el Dos de Bastos, en las cuales hay una persona, bien andando, como lo hace el loco, bien oteando el terreno en busca de algo, como hace el Dos de Bastos.
Si nos atenemos al número, vemos que las copas se extienden a lo largo de la tirada mostrando un aumento: primero 2, luego 4 y finalmente 5 copas. Y resulta muy esclarecedor, como a medida que aumentan las copas no aumenta el grado de satisfacción del personaje.

Ateniéndonos a los elementos, tenemos tres cartas del elemento Agua, (las copas), uno de Aire (El Loco) y uno de Fuego (los bastos), por lo que podemos decir que lo que prima es lo emotivo, los sentimientos, pero no sólo hacia otros, también cómo nos sentimos por dentro nosotros mismos. Y en igual proporción tenemos Aire (la parte mental) y Fuego (la acción y el impulso). Claramente, el signo que no aparece en esta línea de cinco cartas es el elemento Tierra (lo material, el sustrato)

Esa falta, puede ser precisamente la clave a la pregunta, en el caso de que hubiéramos realizado alguna en concreto.
Sin haber realizado ninguna pregunta, podemos ver que hay un exceso de emoción y una ausencia total de realismo práctico. La mente da vueltas con respecto a ponerse en acción, pero al faltar Tierra (los oros) no llega  a materializarse.
Hasta el momento no hemos tirado de significados.
Vayamos con ellos ahora, sumando lo que acabamos de extraer en nuestra disección previa.
De ese Dos de Copas uno ha abandonado esa relación, acuerdo, equipo… y al que queda solo, se le presenta una oportunidad, a la que no presta atención, de ampliar miras y desarrollar o iniciar un nuevo proyecto. Pero esa sensación de pérdida, o abandono, no deja ver a la persona su situación real, ¿por qué?, debido precisamente a un exceso de emotividad y sentimentalismo. Una especie de nostalgia de lo que tuvo y  perdió, que no le permite ver las nuevas oportunidades para realizar cosas nuevas.

Nuestro método trata de sumar a la hora de realizar una lectura, sin eliminar el método habitual, pues en no pocas ocasiones, nos hemos dado cuenta de que los significados estándares se nos quedan cortos a la hora de realizar una buena lectura.

Cada cual que lea como quiera.
Si quieres leer como nosotros, te invitamos a que realices uno de nuestros cursos.