RESERVA TU CONSULTA

Realiza tu Consulta de Tarot

miércoles, 10 de junio de 2015

Oráculo del I Ching: La Atención a los Detalles



El mensaje de la semana a través del I CHING: La Atención a los Detalles (62)



El trigrama superior simboliza el Trueno, lo perturbador, lo impulsivo, lo que provoca el movimiento.

El trigrama inferior representa la Montaña, mantenerse quieto, el descanso, la meditación, lo perdurable.

Un trueno en una montaña no tiene el mismo efecto que en terreno abierto o sobre el mar.

El estruendo es mucho más rotundo y su voz resuena más cercana al rebotar en cada roca.

Parece ser que el trueno nos está indicando un cambio, una desaceleración hacia el descanso y la meditación.

Según este hexagrama, cualquier asunto que estemos llevando en este momento debe ser tratado con absoluta delicadeza, prestando atención a lo pequeño, a los detalles.



I Ching, 62 La Atención a los Detalles


En la imagen aparecen unas montañas muy elevadas, tanto que no se ve el suelo sobre el que se sustentan, y una bandada de patos, (parecen ser Ánades Reales por los colores), surca el cielo de izquierda a derecha.

Pero ¿no hay nada que os extrañe? ¿Es normal que un pato vuele a cotas por las que se mueven las águilas? 

No, no es normal como tampoco lo es pensar que todo el día tenemos que estar activos, haciendo un montón de cosas, ya que de lo contrario somos personas aburridas.

Estamos tan acostumbrados a ir todo el día como las motos, a cien por hora, incluso cuando no tenemos combustible necesario. Cuando nuestros niveles de energía bajan y nuestro motor echa humo por falta de gasolina, ha llegado el momento de parar y reflexionar.

Tratar de aquietar nuestra mente para ver qué pensamientos están circulando en ese momento, como si no fueran nuestros, y respirar con calma y tranquilidad, ya que muchas veces la agitación hace que tengamos la respiración contenida.

Esto es necesario, reducir la marcha sin miedo a perdernos algo por no haber estado en todos los sitios o temer que no reconozcan nuestros méritos.
La verdadera madurez es saber cuando tenemos que trabajar por algo, cuando tenemos que adaptarnos para conseguirlo e incluso cuando debemos retirarnos.

Nuestra prioridad más elevada es tener la capacidad de fluir con la Naturaleza, no ir en su contra, sin que por ello tengamos que abandonar nuestras responsabilidades.

Si lo llevamos a la imagen, los patos pueden y deben volar a una determinada altura para su existencia y supervivencia, pero su vida no está en llegar a cimas altas, eso es terreno de otros, porque es posible que si queremos llegar a un lugar que no nos corresponde, es cuándo comiencen los problemas, gastando energía sin conseguir resultados.

Las aves sólo vuelan cuando sus plumajes están listos, mientras tanto permanecen en el nido.

Con esto no quiero decir que nos quedemos donde estamos o que no tratemos de avanzar, todo lo contrario, pero avanzar cuando estemos preparados, con las fuerzas a tope y toda nuestra voluntad firme, porque si no es posible que el momento no sea el adecuado y todo esfuerzo no haya servido de nada.

Deberíamos hacer las paces con nuestra vulnerabilidad recuperando el recuerdo de que en esta vida todo es transitorio.

Hace miles de años, Lao Tse escribió “Practica el no hacer y todo irá como tiene que ir”. Suena fácil ¿verdad? Pues puede resultar imposible si no tenemos humildad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario