RESERVA TU CONSULTA

Realiza tu Consulta de Tarot

lunes, 25 de enero de 2016

El Oráculo del I Ching: El Obstáculo



El mensaje de la semana a través del I CHING: El Obstáculo (39)

El trigrama superior simboliza el Agua, el abismo. El agua se envalentona y se precipita por el barranco y es éste el que pone fin al hemiciclo Yin.

El trigrama inferior representa la Montaña, la detención, la inmovilidad, lo duro. La Montaña , la restricción, completa un ciclo Yin-Yang.


El Oráculo del I Ching, 39, El Obstáculo


La imagen es muy descriptiva, y en ella vemos la belleza del peligro por lo que tiene de desconocido.

A pesar de la luz que hay en la escena, una niebla densa impide ver lo que esconde el abismo.

Un caminante discurre por el lado derecho de lo que puede ser un desfiladero, angosto y desierto, y por si fuera poco, en el suelo hay unas rocas, posiblemente debidas a desprendimientos de la montaña, que dificultan el paso por el sendero

Al fondo un sol, que lo mismo puede estar naciendo como ocultándose. Si está amaneciendo será beneficioso para el peregrino pero si lo que está anunciando es el ocaso, supondrá un problema a añadir a las circunstancias del caminante, ya que tendrá que recorrer la senda sin luz, guiándose por su instinto.

El término Chien que aparece en la carta, significa “piernas débiles”, diciéndonos que el panorama está lleno de dificultades y oscuridad.
Anticiparnos al peligro es lo que necesitamos para tratar de evitarlo.

En la actualidad, con tanto anuncio que nos promete el éxito instantáneo, por el simple hecho de cambiar de coche, tener tal o cual modelo de teléfono, consumir marcas de ropa y perfumes, entre otros, parece que se elimina de nuestro entorno vital las adversidades y los problemas.

Nos meten por los ojos la idea de un mundo feliz, donde reina la juventud, el éxito, la salud, la vida, y tratan de que nos olvidemos de que existe la vejez, la pobreza, la enfermedad y la muerte, convirtiéndonos, en cierto modo en “minusválidos emocionales”, ya que a las primeras de cambio que las cosas se tuercen, no somos capaces de echarle coraje al asunto y tratar de poner los medios para salir adelante airosos.

Echamos la culpa a otros de lo que de malo nos pasa, pero cuando nos vienen cosas buenas son porque nos las mereceos y lo valemos.

Este hexagrama nos invita a que, cuando surjan dificultades, afrontemos la situación de forma creativa, tomando cierta distancia con el problema para poder verle mejor la cara.

Mirar nuestro orden o desorden para comprobar si la situación que ha surgido es responsabilidad de otros o es debida a nuestra falta de equilibrio interior.

Ver las cosas con una perspectiva más amplia y desapegada del problema nos da más tranquilidad y capacidad de reacción.
En lugar de quedarnos paralizados por el miedo sería bueno movernos, aunque no tengamos clara la dirección, a lo mejor es el momento de dejar llevarnos por la corriente, en el sentido de tomarnos un tiempo para ver cómo se desarrollan los acontecimientos y ver a dónde nos llevan. 

Sólo tomando las riendas de nuestra propia vida, seremos capaces de superar los obstáculos y las restricciones.

Nadie ha dicho que sea fácil, pero como bien dijo Confucio, es mejor encender una vela que maldecir la oscuridad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario