Realiza tu Consulta de Tarot

lunes, 20 de julio de 2015

El Oráculo del I Ching: El Estancamiento



El mensaje de la semana a través del I CHING: El Estancamiento (12)

El trigrama superior representa el Cielo, lo creativo, lo inspirador, lo masculino. La fuerza del Cielo está en ciclo Ying, y se relaciona con lo exterior.

El trigrama inferior es la Tierra, lo receptivo, lo femenino, lo flexible. Es el punto de compensación entre Yin y Yang, donde las cosas producen y sirven y se relaciona con lo interior.

El cielo se eleva hacia arriba mientras la Tierra se hunde sin remisión. Ambos se alejan entre sí, no hay comunicación.



Oráculo del I Ching, 12 El Estancamiento


En la imagen vemos a unas gentes, en lo que parece ser una pradera, con árboles y vegetación, tratando de ahuyentar con unos garrotes, a un dragón rojo que deambula por el paraje.

Su intención parece ser que es alejarle tras las montañas, donde no suponga un peligro para ellos.

Cuando todo parecía ir bien, llega la incertidumbre, los cambios, los imprevistos, y es cuando nos bloqueamos porque no sabemos hacia dónde tirar y actuamos de manera descontrolada.

El tiempo del estancamiento lo relaciono, inevitablemente con el Arcano del Colgado, y en numerología, con estar viviendo en un ciclo vital 9.

Cuando se produce el estancamiento, da igual lo que hagamos, parece que todo se desmorona, nada está como lo habíamos dejado, y es que no nos entra en la cabeza que todo está en un permanente cambio.

Cambio, por cierto, que no podemos controlar.

Este tipo de situaciones nos obligan a salir de nuestra zona de confort y en lugar de tratar de hacer cualquier cosa para ver si salimos del atolladero, lo que debemos hacer es parar y pensar, porque si actuamos a la desesperada, lo único que conseguiremos será que la cosa empeore y nos hundamos cada vez en la incertidumbre y la desesperación.

Para poner un ejemplo que nos lo deje más claro, es como cuando nieva muchísimo y nos empeñamos en quitar nieve de la acera, pero la nieve cae y cae de manera que lo único que conseguimos es agotarnos, porque la acera, a pesar de la mucha nieve que quitemos, sigue cubierta.

Pero esto que os digo os puede hacer pensar que no se puede hacer nada ante el temporal de nieve del que os hablo, que no hay espacio para ser creativos, y lo mejor es cruzarse de brazos.

Pues nada más lejos de la realidad.

Lo que se puede hacer en una situación así, en la que estamos obligados a parar es cambiar de perspectiva y aprovechar para tirar lo viejo ya que no podemos ir de tiendas, o en caso de los personajes de la imagen, ya que no pueden sembrar por el peligro de acecho del dragón, pueden pensar en mejorar sus defensas para un posible ataque, o preparar los campos para cuando sea mejor momento de sembrar.

Nosotros, en el temporal ficticio que se nos ha presentado, podemos quedarnos en casa, encender un buen fuego y descansar, limpiar lo que ya no nos sirve del trastero (trastero o mochila lo llamo a cosas y personas que no nos aportan nada bueno y lo único que hacen es acumular polvo y ocupar espacio, o lo que es lo mismo, cargarse de rencores e impedir que entren personas nuevas a tu vida, de esas que traen luz a raudales).

Pararse, descansar, tomarse un tiempo y tratar de mirarnos interiormente para intentar descifrar por qué lo que antes nos valía ahora ya no nos sirve. Procurar que eso nos haga personas más fuertes y más seguras, sin miedo a avanzar, pero no a avanzar por inercia, porque este sistema nos impide parar un minuto a reflexionar, sino porque una vez que habiendo reflexionado recuperemos nuestro centro, el camino por el que tengamos que ir, se mostrará más claro y seguro.


El Pensador, El Estancamiento

Lo mismo ocurre en el ciclo de vida 9, es momento de mantenerse quieto, de no hacer grandes avances, sino de descansar, limpiar, devolver a la Tierra la energía que nos ha estado dando en ocho años y reflexionar sobre si tenemos que seguir por el mismo camino conocido o es mejor comenzar una senda nueva aunque incierta.

El Estancamiento parece llegar cuando todo iba viento en popa y se desmoronan nuestros planes obligándonos a cambiar de rumbo.

La cuestión es que nadie nos dice que ese cambio tenga que ser ahora, habrá que pensar que nuevas rutas seguir.

Si sabemos esperar, cultivar paciencia lo llamo yo, y esperamos al momento oportuno, llegará la Primavera y será el deshielo el que nos quite la nieve de la acera para poder ponernos de nuevo las botas y continuar camino.

No hay comentarios:

Publicar un comentario