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miércoles, 9 de diciembre de 2015

El Carro, la marcha triunfal


SIGNIFICADO ESOTÉRICO Y SIMBÓLICO DEL  ARCANO DEL CARRO



Esta es la primera carta en la que nos encontramos un medio de locomoción.

Nos referimos al arcano Mayor de El Carro.

Esta carta nos ofrece numerosas posibilidades de conocimiento pero corremos el riesgo de desorientarnos.

Este Arcano no tiene una actitud pasiva, sino que sale en busca de su destino, tanto interno como externo.

Unos lo interpretan como Aries, ya que afirman que esta carta representa al dios griego Ares con su carro, el romano Marte, con un temperamento que está más acorde con el carácter ariano, por su movimiento, decisión e impulsividad, pero personalmente, nosotros lo asociamos al signo de Cáncer.

Aquí se pone de manifiesto la figura del héroe, pero al contrario que en otros Arcanos, a éste se le representa a escala humana, no en orden gigante, como se define en arquitectura, a los elementos que no están hechos a escala humana en sus proporciones y que generalmente sirve para generar una sensación de grandiosidad en lo que rodea a la persona, haciéndose sentir pequeñito a todos los niveles.

Le corresponde el número siete, número mágico por excelencia, la suma del orden espiritual, el tres y el orden material, el cuatro.

El Carro, como medio de transporte, es la metáfora de que el cuerpo  (el carro) sirve de vehículo a la conciencia humana (el auriga).

Representa la construcción de la personalidad, el autodominio y la fuerza de voluntad que debemos tener (en este caso representados por el hombre) sobre el mundo de la materia, para no desorientarnos o que se no vaya algún asunto de las manos (el hecho de que cada caballo mire hacia un lado implica la capacidad de control para que el carro vaya bien encaminado, no dando tumbos).

En el Tarot de Marsella vemos a un joven con corona, pertrechado con un escudo y un cetro de mando, indicándonos que puede ser un rey o un gobernante.

El Carro, Tarot de Marsella

Su carro lleva un dosel apoyado entre cuatro columnas, indicando los cuatro elementos.

Los caballos, uno de cada color, no llevan riendas aparentes y aunque miran en la misma dirección, sus cuerpos están orientados en direcciones opuestas. Representan el instinto y las fuerzas vitales que intervienen en la vida del individuo.

Las ruedas, simbolizan los cambios y el continuo devenir de la vida.

La parte frontal del carro lleva un escudo con dos letras C.B refiriéndose a Claude Burdel, quien diseñó este mazo en 1751.

Leva una manga de cada color y en la coraza, una triple escuadra nos recuerda que el trabajo hay que realizarlo sobre el plano natural, humano y divino.

Las hombreras muestran las dos cara de Jano, dos medias luna que aluden a los cambios.

La tierra verde, bajo la carroza, nos habla de fertilidad y materialización.



En el Tarot de Rider-Waite vemos algunas diferencias con respecto al anterior.


El Carro, Tarot Rider Waite

En este caso, las ruedas del carro tocan el agua (el subconsciente), pero se apoyan en la tierra (el mundo físico). 

El escudo, en la parte frontal del carruaje, se compone del "Lingam", símbolo fálico masculino, y el "Yoni", símbolo de los genitales femeninos, ensamblados en un solo sólido. Representa al hombre y a la mujer en el acto sexual para reconciliar los opuestos de su naturaleza, algo que también podríamos entender como el Yin y el Yang.

En la corona sobresalen cuatro triángulos a modo de hojas que representan, cada uno de ellos, una de las cuatro facetas de la personalidad humana: Fuego o energía vital, Agua o parte emocional, Aire o aspecto mental, y Tierra o cuerpo físico. En su conjunto nos indica que estos cuatro aspectos conviven en armonía. Sobre ella lleva una estrella de ocho puntas, representando la fuerza de voluntad que debe emplear para dominar las pasiones y emociones en el mundo material.

Bajo la corona lleva una decoración de laurel, símbolo de triunfo.

En la hombrera derecha  del auriga, la "luna triste", nos habla de la severidad y la verdad.

En la hombrera izquierda, el lado de la misericordia y la luz, la "luna feliz".

Los caballos en este caso, son esfinges, blanca y negra, representando la contradicción de los opuestos.

La ciudad que aparece detrás del carro nos habla de la sociedad, la civilización y el orden y respeto entre las personas.

El fondo de la escena es amarillo, indicando la claridad, la lucidez mental de la conciencia, la lógica, la verdad la energía, la vitalidad y el movimiento.

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