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lunes, 29 de febrero de 2016

El Oráculo del I Ching: La Solidaridad, la Unión.



El mensaje de la semana a través del I CHING: La Solidaridad, (8)

El trigrama superior simboliza el Agua, lo abismal, el peligro, lo emocional. El rio fluye con esfuerzo, se precipita y cae en el barranco para continuar fluyendo. El barranco finaliza el hemiciclo yin al nivelar y disolver las formas.

El trigrama inferior representa la Tierra, lo receptivo, lo femenino, lo pasivo. La tierra tiene como finalidad la de sostener, y un fin que es producir. La tierra es el punto donde Yin y Yang se compensan.

El hecho de unirse para trabajar la tierra, sembrar y cosechar produce resultados concretos, los productos que nos mantienen y alimentan.



Oráculo del I Ching, 8, La Solidaridad


Vemos en la imagen a tres hombres reunidos en un camino observando las montañas y las tierras verdes como si estuvieran planificando qué hacer en ellas.

La extensión del terreno es vasta y sería casi imposible y del todo agotador, que de forma individual pudieran sacar provecho de su explotación.

Es así, planificando y repartiéndose las tierras y con ello el trabajo, como consiguen todos ellos tener sustento.

Hay una energía, una especie de adhesivo invisible que hace que las personas se unan de forma incondicional, para trabajar, divertirse o simplemente compartir y ayudar.
Para que esto sea posible es necesario apartar a nuestro ego que siempre quiere ser el primero en todo, contar con una elevada grandeza interior, así como fortaleza y sentido común.
Si se obtiene un beneficio para la comunidad, no sólo se trata de dinero, pueden ser recursos, ayudas etc. inmediatamente, cada individuo es beneficiario de lo que se ha conseguido.

Esta unión sebe ser sincera y con unos ingredientes importantísimos, como son el espíritu de lucha, esfuerzo y una idea inspiradora lo suficientemente fuerte que haga que los miembros permanezcan unidos, de manera voluntaria, para conseguir el o los objetivos propuestos, trabajando cada uno según sus capacidades y habilidades pero funcionando todos como si fueran uno, para lo cual también es imprescindible que haya una o varias personas que sepan mantener la cohesión y la integración de todos sus miembros.

Curiosamente, cuando más vemos esta unión es cuando ocurren catástrofes. La población, sin órdenes ni consejos gubernamentales, se pone en marcha, como si de una maquinaria silenciosa se tratase, para poner al servicio de los demás lo poco que tengan, comida, mantas, apoyo moral, compañía etc. 

En un mundo cada vez más competitivo, en el que los egos de cada uno de nosotros quieren campar a sus anchas e imponer a los demás su criterio, no estaría de más pararnos a pensar, sólo un instante, y realizar nuestro trabajo de manera que sirva de ayuda al otro, no contra el otro, sólo para tener un mejor rendimiento u obtener mayores beneficios. 

Hagamos lo que hagamos, si perdemos de vista la parte que nos hace humanos y nos olvidamos de que al final, todos necesitamos de todos porque a la larga todas las actividades  que realizamos son sociales, comprar, vender, el médico, el cole de los niños, el taller del coche etc. estaremos generando una sociedad cada vez más rica en cosas, pero más individualista y pobre en sentimientos y afectos, así como estabilidad y fuerza de grupo. Ya lo dice el dicho "la unión hace la fuerza".

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