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lunes, 31 de agosto de 2015

El Oráculo del I Ching: El Temor, tiempos convulsos.



El mensaje de la semana a través del I CHING: El Temor, el trueno (51)

Los trigramas superior e inferior representa el Trueno, que significa la conmoción, lo impulsivo, lo perturbador, lo que provoca el movimiento.

Con Trueno arriba y Trueno abajo, la sucesión de movimientos espantos está garantizada, de ahí surge el miedo, pero el hecho de cambiar, moverse y avanzar, pueden conducir al crecimiento y la libertad.

Con el temblor que provoca el trueno, surge el temor en el hombre, y a través de ambos, pone en orden su vida.


El Oráculo del I Ching,(51) El temor, El trueno
 
La imagen nos muestra un paisaje montañoso con vegetación y rocas en la parte baja de las montañas, y un sendero de tierra por las que un hombre camina sirviéndose de la ayuda de un cayado.

Un volcán ha entrado en erupción y el hombre camina en dirección contraria, guiado por el miedo y el instinto de supervivencia.

Vamos a fijarnos en lo que el propio significado del hexagrama nos transmite.

El trueno, con su estruendosa sacudida no sólo nos asusta sino que nos despierta y nos pone en alerta sobre la situación.

El trueno también nos da luz, la luz que desprende cuando su silueta se traza en el cielo.

Ese resplandor es el que nos avisa de que no debemos quedarnos dormidos en nuestra propia comodidad, y a su vez nos dice que si el susto nos obliga a cerrar los ojos y a resguardarnos de la tormenta, no veremos el momento de claridad que nos ofrece para que observemos la vida y a nosotros mismos con otra perspectiva.

Trueno

Sólo si permanecemos atentos podremos ver la realidad tal cual es, obteniendo una visión más clara.

En esta situación, resulta evidente que lo que hasta la fecha nos había servido y nos dama sustento y confianza, se tambalea y nos avoca hacia una catástrofe inminente.

Al igual que en el volcán, antes de entrar en erupción, cambia la composición química de su superficie, la temperatura etc.., en nuestra vida, antes de los grandes cambios y sacudidas empiezan a aparecer tiempo antes, pequeñas grietas que pasamos por alto, o incluso no queremos ver, pero que son las señales de que nuestra zona de confort ya no nos sustenta y está empezando a desmoronarse para darnos la oportunidad de construir otra base con cimientos más sólidos que los anteriores,  adaptados a las necesidades que tenemos en ese momento.
Generalmente, ninguno queremos ver como nuestra vida se derrumba, y mucho menos coger escoba y paletón para recoger los escombros. Tampoco queremos hacer frente a las ilusiones rotas, los desengaños y las decepciones.

Pero aunque los momentos de crisis nos pongan en la cara nuestras debilidades y flaquezas, también nos sacan fuerzas que desconocíamos que teníamos.

Oponernos a las etapas de crisis y dar la espalda a la oportunidad de cambio que éstas nos ofrecen, nos lleva a su vez, a dar la espalda a una tremenda oportunidad para madurar.

Confiar en la situación y dejar que evolucione como le plazca es a su vez estimulante y revelador.

Yo lo comparo como cuando estás en el mar y ves venir una ola, no sabes la fuerza que trae pero te quedas ahí, quieto, esperando a ver qué pasa, humilde y sintiéndote poca cosa a medida que se acerca y de repente llega y te deslizas sobre su cresta, con cierto miedo pero también con emoción.

Te ha llevado a la orilla, ha sido tenso y vibrante, te sientes vivo y satisfecho porque has aprovechado el momento que te ha brindado la ola para sentirte vulnerable y más cercano a la realidad. Ahora, con esa experiencia, podrás abordar otras olas, sabiendo que todas serán distintas, pero que todas, al final, te darán la oportunidad de conocerlas y conocerte a ti mismo en momentos de tensión, crisis e incertidumbre, abriendo la puerta a un hombre/mujer renovado en el que hacer frente a las dificultades, le han hecho menos temeroso y más confiado en que los cambios que le disgustan le pueden traer también nuevas oportunidades y cosas buenas.

Nos vamos aproximando al cambio de ciclo que tiene lugar todos los años en el mes de Septiembre, por eso el I Ching, no vas poniendo en situación de que esta etapa está concluyendo y dentro de nada surgirá otra nueva en la que tendremos cambios y nuevas oportunidades para crecer y evolucionar.

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